Homeopatía

La medicina homeopática se fundamenta en dos leyes: la de Similitud o de los Semejantes (Similia similibus Curentur) ya conocida por Hipócrates, y en la Ley de Infinitesimalidad:

«Toda substancia capaz de provocar síntomas patológicos en un individuo sano, es capaz, a dosis infinitesimales, de tratar esos síntomas en un individuo enfermo».

EJEMPLO:

En dosis elevadas, la Ipecacuana provoca náuseas y vómitos; en cambio, a dosis infinitesimales, cura las náuseas y los vómitos.

La HOMEOPATIA es, por tanto, un Método Terapéutico que consiste en dar al enfermo dosis bajas o infinitesimales de la sustancia, que administrada a dosis altas y a sujetos sanos, provoca en ellos cuadros sintomáticos semejantes o parecidos a los que presenta el enfermo.
Este conocimiento exacto de la similitud entre el medicamento y la enfermedad, justifica el objetivo, específico de la Homeopatía, de individualizar al enfermo y su tratamiento, utilizando las capacidades de reacción de cada persona.

Aplicando estos principios, la Homeopatía utiliza substancias orgánicas, minerales y vegetales para estimular las defensas inmunitarias y la respuesta del organismo. De este modo, el cuerpo puede movilizar sus defensas propias, en contra de los agentes patógenos, virus y bacterias, y recuperar su equilibrio.

Ventajas del medicamento homeopático

  • Eficacia total comprobada a lo largo de millones de tratamientos.
  • Sustancias naturales.
  • Medicamentos carentes de agresividad farmacológica, es decir:
    • No presentan efectos secundarios.
    • No presentan contraindicaciones.
  • Aptos para todo tipo de pacientes
    • Embarazadas
    • Lactantes
    • Niños
    • Ancianos
    • Diabéticos, etc…